Así naciste, Alicia.

Hace año y medio estaba en el hospital disfrutando de una luna de miel con mi pequeña que me regaló una experiencia maravillosa y el primer paso del inicio de nuestra nueva vida.

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Hace año y medio mis peques se conocían encima mía, en su entorno seguro y se acariciaban mientras compartían el pecho de su madre. Hace año y medio ya. Cómo pasa el tiempo. No ha sido fácil, el paso de un hijo a dos nos ha resultado duro sobre todo porque el hermano “mayor” solo tenía dos añitos cuando nació su hermana, pero de esto ya os hablaré más adelante si os interesa…Hoy quería compartir con vosotros el parto de Alicia. Muchas veces en la tienda, cuando vienen embarazadas, acabamos hablando de partos.

“Y así naciste…

Era viernes por la tarde y me dio la sensación de que perdía líquido amniótico y aprovechando que los abuelos estaban en casa y se podían quedar con Eduardo fuimos al hospital a asegurarnos de que estabas bien. Con tu hermano nos pasó lo mismo en la semana 34+5 y provocaron el parto, pero esta vez quería que fuera diferente. Empezábamos mal, nos dijeron que efectivamente tenía una fisura en la bolsa pero intenté que nos dejaran ir a casa a pasar la noche para dormir Eduardo, al que no me quitaba de la cabeza,  con la esperanza de que te animaras a salir mientras tanto. Nos dijeron que por protocolo no podía ser puesto que había dado positivo el EGB pero conseguimos que nos dieran un margen de unas horas. Ganamos un podo de tiempo para la inducción y nos pusieron una dosis de antibiótico mientras Mariano, de Nuf, me hacía una sesión de acupuntura y nos fuimos a casa a cenar y a dejar dormido a tu hermano. Mientras todo esto sucedía muchísima gente pensaba en nosotros, encendía velitas para que todo saliera bien y nos mandaba energías y mucho cariño. A las dos horas, a la una y media de la madrugada del sábado volvimos con todo listo para recibirte y emocionados por el cariño de familia, amigos, la tribu…Me sentía arropada, segura. Nos pasaron a una habitación enorme en la zona de paritorios. Mi idea era dar a luz, o al menos estar durante la dilatación, en la bañera que tienen en el hospital pero nos dijeron que teníamos que esperar a ver cómo reaccionábamos a las prostaglandinas. Papá y yo pusimos musiquita relajante y nos trajeron velas…Me dijo Beatriz, una de las matronas, que me iban a hacer un tacto pero les pedí que no lo hicieran pues ya me habían hecho uno por la tarde y tenía el cuello totalmente en posterior y permeable y no había tenido ninguna contracción significativa desde entonces como para pensar que algo hubiera cambiado.

A las tres y media nos pusieron la siguiente dosis de antibiótico y el propes. Nos pusieron monitores y nos dijeron que tenía que estar dos horas en la cama esperando. Apagamos todo e intentamos descansar. A la hora de estar así desperté a papá pues estaba muy incómoda…empezaba a dolerme la espalda y de vez en cuando me venía algún pinchazo acompañando una contracción. Necesitaba compañía y mimos y eso me dió. A la hora ya no podía más y me dejaron levantarme. Nos habían dicho que si el propes no hacía efecto a las cinco y media nos subían a la habitación y yo estaba convencida de que, como con Eduardo, el propes no me iba a poner de parto pero sí hacerme pasarlo mal. Los monitores me agobiaban, se perdía la señal continuamente, y empezaba a estar helada con el camisón del hospital. Nos dijeron que aún no podía subir a planta porque llevabas dormida un rato y no podíamos irnos hasta que mostraras actividad durante un rato más. A las 6 de la mañana me dió el bajón, empecé a dudar de mis fuerzas.El cansancio y la falta de confianza empezaba a hacer mella y me eché a llorar. Miré el móvil y me acababa de escribir Sara, nuestra doula que, como si hubiera una conexión mágica, siempre me escribía cuando me pasaba algo. “Voy para allá” dijo en cuanto me oyó la voz. Eva se acercó a ver cómo íbamos. Las contracciones que me daban ya dolían bastante, pero seguía convencida de que no estaban haciendo nada y que estaba pasándolo mal para nada, me veía con oxitocina y pidiendo la epidural como había pasado con Eduardo puesto que esas contracciones ya dolían mucho y “no eran de verdad”. Eva me estuvo dando ánimos, solo su presencia me reconfortaba,  y pedí que me quitaran los monitores y ponerme mi pijama, pues estaba con una manta tapada helada de frio sentada en la pelota. Pilar, otra matrona, me dijo que si quería una colchoneta al ver que el cuerpo me pedía estar de rodillas.

Serían las siete de la mañana cuando me puse mi pijama, ya sin monitores, y me trajeron una colchoneta y de rodillas con el pecho en la pelota agarrando la cama me relajé y empecé a llevar las contracciones mejor. Pusimos la música, llegó Sara, y la cosa empezó a ponerse interesante. Estaba concentrada en sentir, en respirar y descansar entre contracción y contracción. Las contracciones eran mucho más intensas y seguidas que las de antes pero las llevaba mucho mejor. Nos trajeron un saquito de semillas y el calor me aliviaba un montón. Cuando me daba una contracción Sara me daba masaje y presionaba en la espalda. Cuando les hacía algún comentario que me sacaba de mi concentración, me dolía el triple la siguiente contracción así que opté por no distraerme. Hubo un momento en que me levanté a abrazar a papá, que estaba acompañándonos y viviendo esta experiencia tan conscientemente. Sara notó que a partir de ese momento las contracciones empezaron a ser más fuertes y regulares, y confiando en las cosas que nos hacen segregar oxitocina de manera natural, empezó a turnarse con él para darme masaje y acariciarme en las contracciones. Me ofrecían agua y si alguna matrona entraba les preguntaba directamente a ellos de manera que yo pude estar a mi bola conectada contigo todo el tiempo. Te hablaba, te expliqué que eso que sentías eran contracciones y servían para guiarte. Que tenías que ir bajando para salir y estar juntas, y llegó un momento que empecé a notar cómo bajabas. “Creo que Alicia lo está pillando” murmuré, y empecé a animarte en cada contracción. Ahí empecé a pensar que quizá esas contracciones sí habían sido de verdad a pesar de que las estaba llevando tan bien. Estaba incluso disfrutando sintiéndolo todo ¿era eso posible? Todo lo que había leido en blogs sobre partos respetados, las experiencias de las epeneras, los videos de youtube…era real! se puede! podemos!. En seguida las contracciones pasaron a ser más fuertes, ya no me bastaba con respirar, me salía un AHHHHH super profundo y apretar me aliviaba. ¿Me aliviaba apretar? No podía ser, seguro que eran paranoias mías. Se lo dije a Sara que me dijo “Natalia, ¿te parece que quitemos los pantalones ya? Y entre Juan Carlos y ella me desvistieron de cintura para abajo. AHHHHH, cada vez eran más seguidas y eso que las anteriores me daban cada tres o dos minutos. Con Eduardo, me dijeron que empujara cuando estaba completa y al segundo empujón me dijeron “ya está aquí” y esta vez, al llevar varias contracciones en las que había apretado y que “no estuvieras ahí” me hizo dudar de mi. “No sé empujar, no voy a poder” Sara me decía “Claro que sabes, haz lo que te pida el cuerpo” pero mi inseguridad me hacía sentir miedo y no me podía relajar entre contracciones como antes.

Serían las nueve y media cuando vino Asun, la matrona del siguiente turno y empezaron a preparar cosas, a cambiar los empapadores de la colchoneta que estaban llenos de líquido pues unas contracciones antes había roto la bolsa, a ver cómo iba…Me terminé de desconcentrar. “¿Qué tal estás?” me preguntó, a lo que contesté que no sabía empujar, que estaba empujando y no servía de nada. “Bueno, es que a veces lo forzamos…empujamos sin que haya llegado el momento” Dios mio, eso me estaba pasando…estaba forzando, seguro que no era el momento y me había flipado. Me entró el pánico de pensar que me quedaba mucho todavía, que no iba a poder aguantarlo, que no tendría fuerzas de empujar llegado el momento pues llevaba toda la noche sin dormir y pedí la epidural. Ya había llegado a un punto de gritar en cada contracción y morder el colchón de la cama. No podría estar así mucho tiempo, y encima estaba dando el espectáculo, pensaba. “Llama al anestesista” sollozaba. La matrona me dijo “¿no quieres probar el gas?” y le dije que bueno. Lo trajeron y me explicó cómo funcionaba. Le escuchaba a duras penas, no era capaz de relajarme entre contracciones y el dolor era casi constante, había perdido totalmente el control. Chupé lo del gas y me giré a morder el colchón que me resultaba mucho más efectivo. “Llama al anestesista, quiero la epidural!!! me da igual que sea tarde!! por favor, por favor!” “lo siento” dije mirando a Juan Carlos y Sara “no puedo” No quería ponerme la epidural, no quería, pero dudé de mí, dudé de tu capacidad para nacer y la mía para parir. Salió ese miedo y esa desconfianza en nuestros cuerpos que tan interiorizado tenemos y me sentía fatal pero quería disfrutar del parto como lo había estado haciendo hasta hacía un rato, y me daba miedo que ese dolor me agotara para el expulsivo. Estaba tan bloqueada que llegó Eva y comentó que eras rubia y con poco pelo pero yo no procesé esa frase hasta mucho después…Si en ese momento la hubiera asimilado creo que hubiera podido volver al centro. Asun me dijo, “¿Y no quieres probar en la bañera antes de llamar al anestesista?” Ellos solo querían ganar tiempo, sabían que quedaba poco pero a mi no me llegaba ese mensaje, estaba bloqueada. ¿Bañera ahora? ¿cómo querían que me cambiara de habitación si no podía ni levantar una rodilla del suelo entre contracciones? ¿Y si tenía opción de meterme en la bañera…cuánto tiempo así me quedaba? “Noooooooooooo, llama al anestesista” quería matarla, “estamos perdiendo mucho tiempo” le dije. “Bueno, pero primero déjame que te mire un momento” Y ahí pensé, Alicia tiene que estar aquí, siento cómo se me abomba el periné cuando aprieto, ¿cómo no lo ve esta mujer? Y como quien lanza un órdago apreté con todas mis fuerzas en la siguiente contracción cuando se colocó detrás mio. O veía la cabeza o me iba yo a por el anestesista.. Y entonces sacaste media cabeza. “Espera que me estoy poniendo los guantes!” dijo Asun, pero me quemaba y le pedía que tirara de tí, que te sacara! entonces vino otra contracción y al empujar sacaste el resto de la cabecita, y en la siguiente saliste entera y dejó de dolerme todo. No me lo podía creer, yo tenía razón, te sentía a tí! no eran paranoias! Te cogí corriendo de entre mis piernas y te pedí perdón mil veces. Sentía tanto haber dudado de tí! Haber perdido el control…Vi a papá y a Sara llorando y yo no paraba de mirarte y de decirte lo siento. Casi lo tiro todo por la borda, tú lo estabas haciendo tan bien! Lloro ahora al recordarlo, me diste otra lección. Lo habíamos conseguido! Lo habíamos conseguido! ya estabas en mis brazos…”

Recordándolo ahora me sigo emocionando y también me da la risa recordando la conversación de Asun y cómo pretendía tranquilizarme y que no pensara en el dolor para ganar tiempo porque veía que estaba ya a punto y cómo mi cabeza procesaba lo que le daba la gana. Recuerdo con mucho cariño a Mariano y Sara que se desvivieron para acompañarnos, a Eva con la que había bromeado sobre ponerme de parto en sus guardias, a Bei con la que casi comparto jacuzzi, y a todos los profesionales del hospital que nos atendieron tan bien. Recuerdo la cantidad de mensajes y velitas que recibimos cuando avisamos de que habíamos fisurado la bolsa y me siento muy afortunada. Y pienso en la carita de Alicia, sus ojos profundos mirándome y ese piel con piel en el que nos sumergimos.

Gracias mi niña por cada sonrisa, cada abrazo, cada beso y cada minuto de porteo que me has regalado en este año y medio. Te quiero

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Actividades semana del 5 al 11 de octubre-SICB 2014

Del 5 al 12 de octubre se celebra la Semana Internacional de la Crianza en Brazos.

En Mis Canguritos pensamos que el porteo es eso precisamente, más que una manera de transportar a nuestros hijos, una forma de entender la crianza. Esta frase resume para mi lo que significa el porteo y por eso hemos querido darle imagen y protagonismo ahora que se acerca la SICB. Estamos muy contentas con la difusión que está teniendo, que la hemos visto hasta traducida al inglés!

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También queremos unirnos a la celebración de todas las familias canguras, de asociaciones de crianza, lactancia, Red Canguro… con varias actividades relacionadas con el porteo, la lactancia y la crianza en general.

-El lunes 6 de octubre por la mañana charlaremos sobre el porteo en general: Cómo portear, distintos tipos de portabebés y cómo se utilizan.

-El miércoles 8 de octubre por la mañana veremos cómo iniciarnos en el uso de los fulares, distintos tipos de fulares y nudos delante.

-El jueves 9 de octubre por la tarde tenemos nuestro siempre exitoso taller de Introducción a la alimentación complementaria.

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-El viernes 10 de octubre tenemos sesión doble.

Por la mañana

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Y por la tarde :

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Recordad que para asistir a las charlas y talleres es necesario confirmar asistencia en natalia.gil@miscanguritos.com o en el 609977405
¡Gracias!

Os admiro

Porteo desde que Eduardo, de 3 años y medio, tenía un mes. He porteado practicamente cada día desde entonces, incluso estando embarazada de Alicia bromeábamos con que haría la dilatación con Eduardo a la espalda.

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Como a todos, lo que más me repite la gente es que tengo que tener la espalda hecha polvo. Yo siempre he comentado que la tengo mejor que nunca , que llevo sin pisar un fisioterapeuta años cuando antes de ser madre iba al menos una vez al mes. La gente me miraba con cara de “no me creo nada” y a mi se me ponía cara de “no entiendo nada” “¿Por qué nadie me cree? ” jajajaja

Cuando no has probado un portabebé ergonómico, imagino que la única referencia que tienes cercana a su uso es la utilización de una mochila convencional o haber llevado en brazos a un niño sin portabebé. Es tanta la diferencia que hay gente que no quiere ni probar por curiosidad porque no conciben que pueda ser tan distinto.

Esta semana, he querido ponerme en la piel de esas personas que ni se plantean probar una mochila ergonómica. He intentado prescindir de portabebés por un día aprovechando que Alicia, de año y medio, tiene más interés en caminar que en ir en brazos y… casi no lo cuento!

Salí por la mañana, con Eduardo y Alicia caminando, sin prisas, a su ritmo. Llegamos al sitio donde habíamos quedado con una amiga. Tomamos algo. Se nos echó el tiempo encima y teníamos que ir a recoger unas cosas. Cogí a Alicia en brazos para llegar a tiempo. Cuando salimos hacía ya mucho calor, los peques empezaban a tener hambre, Alicia ya no quería ir andando y la llevé en brazos. Comimos en casa de mi amiga, tenía que ir a abrir la tienda y no me daba tiempo de ir a casa a por un portabebe (me rendí,si) así que fui a la tienda con Alicia en brazos y ahí ya lo entendí todo. Si tu hijo no quiere ir en carro (cosa bastante habitual) y le tienes que llevar en brazos, a pelo. Si ya camina pero tú llevas otro ritmo y le tienes que coger en brazos para llegar a tiempo donde sea. Si llevais un rato de paseo y le entra hambre y quiere que le cojas….acabas tan matao que intentas de cualquier manera que camine o vaya en carro/triciclo/moto/bici y no te planteas llevarlo encima más que lo estrictamente necesario, vamos. No es egoismo, es supervivencia. Por lo menos a esa conclusión llegué yo.

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Acabé hecha polvo de verdad y no penséis que recorrí grandes distancias eh! que todo fue en el barrio pero acabé con los lumbares tocados, los brazos doloridos, cansada…y eso que tengo “asiento” para la peque (algo bueno tiene que tener el michelín). Así que entiendo que si lleváis en brazos con frecuencia a vuestros peques os cueste entender que con un portabebé no va a doleros la espalda y os admiro por portear a pelo porque es muy dificil y agotador.

Admiro que llevéis en brazos a vuestros hijos haciendo oidos sordos a las recomendaciones típicas de “ya se acostumbrará al carro” o “lo que tiene que hacer es andar” Pero de verdad, haced la prueba y buscar una asesora de porteo que os deje probar un portabebé ergonómico. No hay color. Yo ya no hago más experimentos, lo tengo claro y, por lo menos, una bandolera irá siempre conmigo….

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Un abrazo!

Seguimos creciendo

Los que nos seguís hace tiempo recordaréis que publiqué en Facebook el siguiente mensaje en el mes de abril.


 

NOVEDADES EN TORREJÓN: Me habéis leÍdo muchas veces decir que me encanta este trabajo, que es un regalo poder trabajar compartiendo espacio con tanta familia, que yo como “usuaria” echaba en falta un espacio así… Pero lo principal, el motor de todo esto son Eduardo y Alicia. Este proyecto es para mi la máxima expresión de conciliación laboral y familiar ya que los llevo conmigo a la tienda y trabajo con ellos a mi lado. Suena maravilloso y sin embargo de la teoría a la realidad… Seguro que a estas alturas más de una está asintiendo con la cabeza  Después de casi 4 meses viniendo cada día de lunes a sábado mis hijos están bastante cansados de estar en la tienda. Tienen 1 y 3 años y los clientes empiezan a convertirse en “el enemigo” porque les roban tiempo de mamá, y me resulta muy difícil dar la atención que cada familia se merece. Es pronto para poder permitirme contar con alguien que me eche una mano con ellos así que después de mucho meditar voy a cambiar el horario de atención al público hasta el mes de septiembre. Por las tardes seguiré abriendo todos los días de lunes a viernes, y los sábados por la mañana, pero por las mañana abriré solo miércoles y viernes de 11.30 a 13.30. Vivo cerca de la tienda así que concertando cita previa puedo acercarme en otro momento si al alguien le resulta imposible acudir en el nuevo horario. Estoy convencida que este cambio mejorará la calidad del servicio que ofrezco y sobre todo del tiempo que paso con mis hijos.

Seguro que lo entendéis. Muchas gracias.

Nuevo horario a partir del 5 de Mayo

Miércoles y Viernes de 11.30 a 13.30 y de 17.00 a 20.00

Lunes, Martes y Jueves de 17.00 a 20.00

Sábados de 10.00 a 14.00

Para concertar cita en otro horario 609977405 o natalia.gil@miscanguritos.com


Llevamos funcionando bastante bien con ese horario desde entonces pero cada vez sois más los que venís a la tienda, y me encuentro en la necesidad de ampliar el horario para además poder sacar adelante proyectos que me van surgiendo y a los que no puedo dedicarme estando en casa. Eduardo empieza el colegio ahora y desde que se empezó a complicar lo de estar con los peques en la tienda, la frase más repetida ha sido “en septiembre cuando Eduardo empiece el cole tendrás más tiempo” pero no…Cuando Eduardo empiece el colegio pasaré las mañanas con Alicia, un bebé de 18 meses ,6que está en plena fase demandante. Cuando Eduardo empiece el colegio no quiero tener que venirme a la tienda a las 15.20 cuando llegue Juan Carlos de trabajar y no volver hasta las 21.00 porque entonces no voy a ver a mi hijo. Cuando Eduardo empiece el cole no quiero estar en casa con la cabeza en el trabajo. Cuando Eduardo empiece el cole no quiero sentir esa sensación de no estar al 100% ni en el trabajo ni con Alicia, ni en casa…Así que con la entrada en el colegio de Eduardo, se produce la entrada en Mi Canguritos Torrejón de una colaboradora que a mi me hace sentir muy segura. Estoy muy contenta. Este apoyo me viene fenomenal y me aporta mucha paz.

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Estará en la tienda las mañanas que abra echándome una mano con Alicia o incluso atendiéndoos en caso de que la peque necesite estar conmigo. Esta colaboración va a traernos a todos muchas cosas positivas, de eso estoy convencida. La primera, para empezar, ampliamos el horario de atención por las mañanas.

A partir del 15 de septiembre, abriremos los Lunes, miércoles y viernes de 10.00 a 13.00 quedando el horario de la siguiente manera:

Lunes, Miércoles y Viernes de 10.00 a 13.00 y de 17.00 a 20.00

Martes y Jueves de 17.00 a 20.00

Sábados de 10.00 a 14.00

Esperamos poder seguir creciendo con vosotros y mejorando el servicio que ofrecemos. Pronto os contaremos más novedades y proyectos que van materializándose.

Un abrazo

P: Mimos y ánimo a todos los peques que empiezan el colegio ahora también. (y a los papis!)

Vuelta a la carga

¡¡Pues ya estamos en Septiembre!! ¿Qué tal habéis pasado las vacaciones? Por aquí volvimos hace unas semanas ya y estamos preparando cositas para este mes tan duro y especial a la vez. 

Ya tenemos programados algunos talleres habituales como el de fular, el de alimentación complementaria…

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y otros como el botiquín homeopático especial vuelta al cole…

Además reanudamos las actividades periódicas como Círculo de familias, Yoga para embarazadas, Juego en familia con Froggies… y queremos darle una vuelta y renovar los desayunos en familia ya que seguimos con la ilusión de ofrecer un espacio de punto de encuentro para las familias donde compartir experiencias y dudas sobre la crianza de nuestros hijos. 

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Quería contaros también que ya tenemos en marcha el fondo de préstamo de pañales con una pequeña variedad de marcas y tipos de pañales que podéis probar unas semanas para ver si os hacéis a la tela y qué sistema encaja más con vosotros. Además próximamente podréis alquilar el sacaleches medela swing o portabebés como una mochila ergonómica, bandolera, fular elástico, fular rígido…

IMPORTANTE: El día 13 de septiembre la tienda de Torrejón permanecerá cerrada ya que tenemos una boda muy especial. 

Como siempre, podéis seguir estas novedades y muchas más en Facebook y Google+ 

¡Abrazos! 

 

Así empezó todo.

El otro día os hablaba en esta entrada sobre la primera vez que me puse un portabebé y cómo lo revivo emocionada con cada “primera vez” de las familias que pasan por la tienda pero ¿Sabéis cómo llegué a tener la tienda física de Mis Canguritos?

Os conté cómo me enganchó el tema de la crianza y me hice socia de Lactard donde acudía cada semana, a pesar de tener una lactancia establecida y placentera, para compartir con otras madres nuestras experiencias y si podía ayudar mejor que mejor. Hice un curso de asesora de lactancia con Kika Baeza y ahora estoy intentando (entre mis peques y la tienda tengo ocupado el 99% del tiempo) aprovechar el curso de Teta y Coliño al que me apunté hace unos meses. Es un tema que me fascina y me llena totalmente hablar de ello y contribuir a que las mujeres que desean dar el pecho tengan información y apoyo . 

Con los portabebés me pasó igual. Me pasó lo mismo que a muchos de vosotros, me parecía algo mágico! Poder caminar abrazando a mi bebé sin miedo a que se me cayera, darle el pecho o mecerle en sus siestas a la vez que caminaba o hacía cualquier cosa…Me pareció increible la poca información que había al respecto, aunque luego comprobé que información hay mucha pero poco visible y con muchas falsas creencias en contra. Poco a poco con reportajes como el que os compartí aquí el otro día se va normalizando y cada vez hay más profesionales sanitarios que hablan de ello en sus consultas de pediatría, en preparación al parto… consiguiendo que, como dice el lema de Red Canguro, cada vez haya más “bebés en brazos, bebés felices” . Por eso me asocié también a Red Canguro y he hecho la formación de Asesoras de Monitos y Risas. Empecé a colaborar con la difusión y el fomento del porteo y comencé a conocer a más gente maravillosa, profesional y no, de este mundillo  y las redes sociales me acercaron a grandes mujeres y familias con las que hoy comparto muchas cosas.

Una de esas personas es Marta, dueña de Mis Canguritos. A base de comprarle cosas y coincidir por Facebook y otras aplicaciones sociales hicimos amistad. Yo disfrutaba de una pequeña excedencia que cogí después del permiso de maternidad para incorporarme a mi trabajo en la oficina de una fábrica. Era de noche y Marta comentaba en un grupo de amigas que necesitaba alguien que le ayudara con la tienda aunque fuera media jornada. Entre risas le dije que si encontraba trabajo para Juan Carlos en su pueblo yo me iba sin pensarlo. Soñaba con poder trabajar cerca de mis hijos, y haciendo esto que tanto me llenaba. De ahí pasé a proponerle que montara una tienda física en Torrejón, que no había nada en la zona y seguimos bromeando sobre el tema. La cosa quedó ahí  pero yo seguí soñando con la idea de que hubiera una tienda cerca donde poder probar portabebés, asistir a talleres enfocados a la crianza, actividades para embarazadas, juego en familia… Soñaba con un espacio de encuentro, donde reunirte con otras familias con la misma filosofía de crianza.

Se acercaba el momento de incorporarme al trabajo y quedé con mi jefa en ir a charlar sobre el horario, puesto que quería evitar llevar a los peques a una guardería y tenía la esperanza de poder cuadrar mi horario con el de Juan Carlos. Me lo pusieron mucho más fácil. La empresa no se podía  permitir una trabajadora sin apoyos familiares que coge días o cambia turnos para cuidar a sus peques si se ponen malos. Me despedían. Sentí mucho miedo y a pesar de que me dejaban la puerta abierta para cuando mi situación familiar fuera más fácil no quise quedarme parada. Juan Carlos me animó mucho a seguir mi sueño. Me sentía plena cuando hablaba de partos, bebés, lactancia, porteo… Sentía que devolvía un poco de esa magia que me habían dado a mi cuando busqué apoyo al mes de nacer Eduardo, sentía que podía cambiar el mundo como decía Elena el otro día en el Ateneo .

Retomé el tema con Marta, me parecía maravillosa la idea de trabajar con ella y tras varias semanas de darle vueltas, de imaginarme mil posibilidades quedé con ella en pasar un día juntas y hablar cara a cara, que yo soy más de sentarme en una mesa y hablar, garabatear, mirar a los ojos… Y decidimos empezar un camino juntas pero no revueltas. Empecé con los trámites necesarios (búsqueda de local, capitalización del paro, licencias, gestoría, pintura, amueblar el local) y ¡el 16  de diciembre inauguramos!

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Y ¿cómo funcionamos? Ella sigue gestionando su tienda online, y yo le compro a ella lo que tengo aquí (salvo algunas cosas que tienen distribuidor exclusivo y no es ella) Somos Mis Canguritos online y Mis Canguritos Torrejón y procuramos funcionar al unísono en cuanto a redes sociales y eso,  pero cada una en su parcela en cuanto a ventas. Yo voy trayendo cositas poco a poco y no tengo en stock todo lo que veis en la página web pero tengo suficiente como para probar los distintos portabebés y una vez elegido qué portabebé, podemos elegir cómo lo quieres y traértelo si no lo tengo aquí. Si no has venido por aquí y quieres hacer una compra online pero ahorrarte los gastos de envío, también puedes comprarle a Marta a través de la web y pasar a recogerlo por aquí. Sobre los pedidos hechos de esa manera no puedo ayudarte pues los gestiona ella pero estaré encantada de entregártelos y conocerte.

Y esta es la historia de cómo mi vida giró totalmente hace unos meses.

¿A que tengo un trabajo precioso en un lugar maravilloso y con una socia genial?

#estecurroesunregalo

 

Porteo para Telemadrid

El día 3 de agosto salimos en el telediario de Telemadrid. Si no pudiste verlo, puedes hacerlo pinchando aquí. Cuando me llamaron para proponerme el reportaje quise ordenar un poco la información que quería transmitir y como en un medio como la televisión y una dinámica como la de las noticias transmitir todo esto no es posible, he decidido publicarlo aquí.

 “Portear es más que una manera de transportar a los bebés,

se trata de respetar una etapa del desarrollo de nuestros hijos en la que

la necesidad de contacto es tan básica como la de respirar o alimentarse.

Un bebé con sus necesidades básicas cubiertas estará en condiciones de desarrollarse de manera correcta tanto física como psicológicamente. Porteando a los bebés favorecemos que descubran el mundo desde una posición de seguridad y confianza con nosotros como referente de interactuación social y con el medio. Además, respetando la postura fisiológica nos aseguramos de que su columna vertebral y la cadera se desarrollan adecuadamente.  El porteo facilita la crianza pues da movilidad y libertad sin necesidad de desatender a los bebés y favorece los vínculos. Una madre a la que se le ha convencido de que los bebés se duermen solos, no lloran en los carros y toman pecho cada tres horas se va a sentir desbordada por su bebé ” llorón” y es más complicado que se relaje y disfrute de esta etapa. Sin embargo, comprendiendo que es normal que su bebé demande estar en contacto con ella, y teniendo herramientas para satisfacer esa necesidad básica de su hijo se sentirá segura, capaz de cuidarle, y conectarán antes facilitando todo lo demás.

En esta foto Alicia descansa sobre mi cuerpo acurrucada en esa postura que adoptan de manera natural e instintiva que todo portabebé debería respetar y de ahí pasó a un fular permitiéndome satisfacer sus necesidades a la vez que cuidaba de su hermano o hacía cualquier otra cosa

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Eduardo y Alicia conociéndose sobre mi cuerpo.

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¿No duele la espalda? Hemos quedado en que el contacto es una necesidad básica de nuestros hijos y la vamos a satisfacer. Llevando al bebé en brazos nos colocamos en posturas muy agresivas para nuestra anatomía provocándonos dolores lumbares, cervicales, en los brazos… Con un portabebé ergonómico bien utilizado el peso se reparte mejor por nuestro cuerpo y no necesitamos forzar ninguna postura pues el portabebé se adaptará también a nuestra fisiología. Si porteamos desde que el bebé es recién nacido, nuestra musculatura se irá adaptando al peso del niño según vaya engordando de la misma manera que cuando haces un entrenamiento en un gimnasio ,por ejemplo.

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Eduardo a pocos meses de cumplir 2 años y yo embarazada de 6 meses.

No obstante, es importante escuchar a nuestro cuerpo y si algo molesta pedir asesoramiento (la mayoría de las veces las molestias se deben a un mal ajuste o colocación inadecuada) y dejar de usarlo mientras duela. Si porteamos por primera vez y es a un niño de un peso considerable, hay que hacerlo poco a poco, en intervalos de tiempo cortos y sin forzar nunca nuestra musculatura. Además durante el postparto y más aún si nos han practicado una cesárea se recomienda evitar la utilización de portabebés que rodeen la cintura ejerciendo presión en la faja abdominal, siendo hiperpresivos y perjudiciales para el suelo pélvico. En estas circunstancias por ejemplo una bandolera de anillas o un fular con nudo canguro son una buena opción.

 

¿Cómo lo elijo? No hay un portabebé perfecto para todo el mundo ni todas las etapas de los bebés. Lo suyo es que puedas probarlos o busques asesoramiento profesional porque si te compras un portabebé porque tiene muy buenas críticas pero luego no te apañas y acabas llevándole en brazos haciéndote daño o en el carro llorando, es un mal portabebé para vosotros. En cualquier caso debe poder adaptarse al cuerpo del porteador y del bebé respetando la postura fisiológica de éste, dándole sujeción a la cabeza si no tiene control cefálico y sosteniendo la columna con tensión vértebra a vértebra sobre todo si aún no tiene tono muscular suficiente para mantenerse sentado. Además debe ofrecer soporte de corva a corva de manera que el niño vaya sentado y no colgado independientemente de su edad y desarrollo.

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Consejos de seguridad: Es esencial que la cadera esté correctamente colocada. La pelvis debe estar basculada hacia delante siendo la zona del periné lo que descanse contra nuestro cuerpo. Las rodillas quedan así más altas que el culete simulando con las piernas una M si miramos de frente y la espalda una C si miramos de perfil. La cabeza descansa de forma visible sobre nuestro pecho a la altura de nuestros besos. La tensión debe integrar el peso del bebé en el nuestro propio de manera que no se desplace ni se separe de nuestro cuerpo si nos inclinamos hacia delante quedando la curvatura de la espalda firmemente sujeta. El porteador debe poder comprobar en todo momento que el bebé respira correctamente y sin ruidos teniendo visibles las vías aéreas y asegurándose de que el mentón del bebé no toca su pecho.  Si el peso y tamaño del niño nos quita visión llevándole delante es más seguro portear detrás, donde además resultará más ligero y cómodo de llevar. ”

No salí diciendo ni la décima parte de lo que había escrito, como ya esperaba ,pero me gustó el resultado y,que pusieran parte del video consejo del Colegio profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid me encantó pues echa por tierra los argumentos contrarios a “la moda” del porteo como que es de hippies, de paises subdesarrollados y mil cosas más que habréis oido, de hecho es un vídeo que suelo poner en la tienda y Eduardo tiene más que grabado lo de que “Los bebés siempre mejor en portabebés que en carrito”

Creo que lo que emitió Telemadrid fue suficiente como para que la gente cambie la percepción que tiene sobre los fulares o las mochilas y es la semillita ideal como para que crezca la curiosidad, busquen y encuentren más información. ¿A tí también te ha gustado? !Pues comparte!

La primera vez

Esta semana se ha compartido numerosamente este artículo de Tigriteando en el que Bei ha traducido un texto precioso sobre las “últimas veces”…Hace un par de noches estuve desvelada de 2 a 5 de la mañana e inspirada por su post me dió por pensar en las cosas de las que habla y que haremos en algún momento por última vez y he acabado recordando las primeras veces de muchas de ellas.

Tengo 32 años y he vivido muchas primeras veces pero las más relevantes o que más han influido en lo que soy hoy las he vivido en los últimos 4 años…El primer embarazo, el primer parto que tanto me enseñó para el segundo, la primera toma, la primera vez que metí a mi hijo en mi cama de donde no volvió a salir, el primer portabebé que usé y guardé en un armario para siempre porque era incomodísimo, la primera vez que fui a mi grupo de lactancia… Fue esa primera vez quizá la que más ha influido en que esté ahora disfrutando de “la primera vez que escribí en un blog”

Es posible que hubiera llegado hasta aquí siguiendo otro camino pero estoy convencida de que acudir aquel día a Lactard lo ha favorecido. Gracias al grupo de lactancia me replanteé muchas realidades y no solo sobre lactancia. Fue allí donde encontré apoyo y pude reafirmarme en muchas de las cosas que mi interior gritaba a viva voz pero que la sociedad acallaba con costumbres y falsas creencias sobre crianza. Se avivaron las ganas de aprender sobre temas que según iba conociendo me enganchaban más y más como la lactancia, el porteo.. Y fue en el grupo de lactancia donde me puse por primera vez un fular, y de eso estaré eternamente agradecida a Reme, Flor y a Verónica que me prestó su fular sin apenas conocerme.

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Fue gracias a Lactard, y después a Red Canguro que pude vivir muchas primeras veces más relacionadas con el porteo y la lactancia. La primera vez que usé un fular tejido (mil gracias Reme), la primera vez que bailé en público porteando y la primera vez que estuve con alguna de las que hoy son mis mejores amigas (gracias Zoila y Esmeralda por organizar el Flashmob), la primera vez que usé una bando, un mei tai, una mochila, y otra, y otra…La primera vez que porteé a la espalda, la primera vez que porteé a dos o dí teta en tándem… 

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Y algunas de esas primeras veces las revivo en la tienda a través de las familias que vienen a comprar portabebés o a hablar de lactancia, a algún taller… Y me emociono con ellos cuando ponen esa cara que se te queda cuando te dan el mejor regalo del mundo al sentir a su bebé pegadito, relajado, mamando, durmiendo o simplemente descubriendo el mundo envuelto en ese portabebé que les une y les ayuda a tener satisfechas sus necesidades de manera cómoda y natural. Me emociono cuando viene una madre con mil dudas e inseguridades y se marcha más tranquila, confiando en sí misma y en su bebé y sus ritmos. Me emociono cuando se les ilumina la cara hablando de sus hijos y se dejan llevar. Me emociono cuando vienen a la tienda la primera vez, y la segunda, y la tercera…

Esta primera vez que escribo para el blog quiero dedicárosla a todos los que me habéis acompañado en mis primeras veces,que sois tantos que no puedo nombrar uno a uno, y en la maravillosa aventura que emprendí el mes de diciembre viviendo la primera vez que abrí mi propio negocio

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Y os lanzo una pregunta ¿cómo os sentisteis vosotros la primera vez que porteasteis? ¿Cuál es “la primera vez” que más intensamente recordáis de vuestra maternidad/paternidad?

Un abrazo!

Mochila LennyLamb Toddler a fondo

Mochila LennyLamb Toddler 1

En este artículo vamos a ver la mochila LennyLamb Toddler en detalle y además vamos a compararla con la mochila Tula Toddler.

LennyLamb es una marca polaca de portabebés ergonómicos, pañales de tela y abrigos y complementos de porteo con una larga trayectoria y reconocida calidad. Hace ya algunos meses que empezó a comercializar las mochilas ergonómicas confeccionadas a partir de sus fulares, en dos versiones, una de talla estándar, para bebés de entre 4-6 meses y 18-24 meses, y otra para niños más grandes, la versión toddler, para usar cuando el asiento de la estándar queda pequeño, en torno a los 2 o 2,5 años, según el desarrollo del niño, y hasta aproximadamente los 5 años, aunque se puede usar con niños algo mayores como veremos.

La principal característica de estas mochilas es que se confeccionan en tejido de fular por completo, tanto cuerpo como tirantes. El tejido de fular consigue una mayor adaptabilidad al cuerpo, tanto del porteador como del niño.

La mochila incluye una bolsa para guardar e instrucciones de uso. 

Mochila LennyLamb Toddler 2

El cuerpo tiene forma de reloj de arena y pinzas para preformar el asiento y conseguir mejor la posición correcta de las piernas, con las rodillas flexionadas y más altas que el culo. La medida del panel justo al borde del cinturón son 47 cm. y el alto hasta el cinturón 49 cm. Si contamos el cinturón la medida total son 64 cm.

Mochila LennyLamb Toddler  3

 

Mochila LennyLamb Toddler 4

En la siguiente imagen podéis ver el cuerpo de la mochila comparado con la versión estándar:

Mochila LennyLamb Toddler y Standar

Y aquí la diferencia de medida, el ancho del cuerpo de la mochila estándar son 36 cm en la base. 

Mochila LennyLamb Standar

En las siguientes imágenes podéis ver el cuerpo de la mochila comparado con el de la Tula Toddler, que es más recto y ancho en la  parte central. La Tula Toddler es unos cm más baja y tiene el cinturón un poco menos preformado que la LennyLamb Toddler:

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler

 

Detalle del cinturón y la parte baja del cuerpo:

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 2

 

Detalle de la diferencia de altura del cuerpo y las capuchas (la capucha es fija en la LennyLamb mientras que en la Tula se puede poner y quitar).

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 3

 

Detalle de la zona central del cuerpo de las mochilas:

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 4

 

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 5

 

 

 

 

 

 

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Los tirantes de la mochila LennyLamb llevan doble ajuste, igual que en la Tula, pero el acolchado es más ligero y no tienen forma curvada como la Tula, sino que son más rectos:

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes

 

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 2

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 3

 

Otra diferencia respecto a la Tula es que la mochila LennyLamb permite cruzar los tirantes en la espalda (y permite también por tanto posición a la cadera), mientras que la Tula no lo permite. La zona de unión del tirante a la parte central de la mochila lleva una protección acolchada que no hay en la Tula:

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes  4

 

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 5

 

Como se aprecia en la foto, todas las hebillas llevan goma de seguridad, tanto las de los tirantes superiores como la del cinturón, que lleva cierre de tres puntos y ajuste en una sola dirección.

Cinturón mochila LennyLamb

 

La mochila LennyLamb se distingue además por su estética cuidada, tanto en las formas como en los pespuntes y costuras y en la coordinación de los estampados en todas las zonas de la mochila. Aquí vemos un detalle de la capucha y del acolchado del cinturón:

Capucha mochila LennyLamb

 

Cinturón mochila LennyLamb

 

Para terminar, así queda la mochila en una niña de 5 años alta y delgada. En comparación con la Tula, que podéis ver con la misma niña unos meses antes aquí, la LennyLamb le cubre ahora mejor la espalda debido a la mayor altura del cuerpo, pero el asiento le queda mejor en la Tula Toddler al ser más ancho en la zona de las corvas. 

Mochila LennyLamb Toddler en uso 1

Y con la capucha puesta:

DMochila LennyLamb Toddler en uso 2

 

 

 

Comparativa fular elástico vs fular tejido

Cuando empezamos a portear con bebé pequeño nos surge en ocasiones la duda sobre si elegir fular elástico o fular tejido. El fular elástico es el elegido por muchas familias para iniciarse en el porteo pero no es indispensable comenzar a portear con él, un fular tejido adecuado también puede ser perfecto para esos primeros nudos. En este cuadro os dejamos una comparativa entre fular elástico y fular tejido, considerando como elástico aquel fular que incorpora en su composición un porcentaje de fibra artificial elástica (elastán por ejemplo). Los criterios escogidos se han comparado teniendo en cuenta la generalidad de los fulares, pero existen excepciones en cuanto a talla, composición, etc. según marcas. La elección es vuestra, pero hacedla informados y, siempre que sea posible, bien aconsejados por una asesora de porteo. ¡Feliz porteo!

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