10 trucos para colocar correctamente la bandolera de anillas

  1. Ordena la tela en las anillas para que no quede retorcida y los dobladillos (bordes) de la tela se vean en ambos lados de las anillas.Tela ordenada
  2. Deja una bolsa adecuada al tamaño de tu cuerpo y del bebé, cuanto más grande sea la bolsa más tendrás que ajustar y más bajarán las anillas (la medida desde tu hombro hasta el hueso ilíaco de la cadera contraria te puede servir de orientación).Tamaño de la bolsa
  3. Al empezar, coloca las anillas bien altas sobre tu hombro, casi hacia tu espalda, al ajustar bajarán a la posición correcta (entre el hombro y el pecho, a la altura del omóplato).Anillas altas al comenzar
  4. Haz un buen asiento bajo el culo del bebé o niño, procurando que haya tela entre su cuerpo y el tuyo y que la tela salga bajo sus corvas.Bolsa profunda
  5. Lleva la tela que queda sin ajustar en tu espalda hacia adelante, para que al ajustar deslice mejor y te cueste menos conseguir la tensión correcta.Tela para ajustar al frente
  6. Despliega bien la tela por tu espalda y tu hombro, no dejes nunca la tela sobre tu cuello.Tela desplegada
  7. Ajusta la tela de la cola de la bandolera (el sobrante que sale de las anillas) zona por zona, no tires de toda la tela a la vez.Ajuste zona por zona
  8. Deja siempre un sobrante de tela para cubrir la cabeza del bebé en caso de que se duerma (o si necesita sujeción).Tela extra para la cabeza del bebe
  9. Eleva las rodillas del bebé para que el peso recaiga en muslos, culo y espalda y no en las corvas.Rodillas altas
  10. Afloja la tensión de la tela, levantando la anilla que queda vista, cuando quieras cambiar de posición, dar de mamar, etc. y después ajusta de nuevo.Aflojar la tensión

¿Quiéres saber más? Pincha AQUI

Porteo seguro

Hoy queremos compartir con vosotros los consejos de porteo seguro que hemos preparado en colaboración con Selka Graphic Design. Esperamos que os sirvan de ayuda para practicar y promover un porteo cada vez más consciente.

 

porteo seguro 1

Consejos porteo seguro MisCanguritos

Consejos para un porteo seguro MisCanguritos

Consejos porteo seguro MisCanguritos

PORTEO Y APEGO: FORTALECIENDO EL VÍNCULO

¿Cuántas veces hemos oído la frase “no lo cojas tanto que se malcría”? Y es que vivimos en una sociedad que parece buscar la autonomía del individuo desde su más tierna infancia, obviando que somos seres sociales, con instinto gregario y necesidades de contacto muy fuertes.

Estas necesidades de contacto y de vínculo se manifiestan sobre todo en los bebés durante sus primeros meses de vida, desde recién nacidos. EL grado de satisfacción de esa necesidad condicionará en gran medida su manera de enfrentarse a la vida adulta.

Este vínculo emocional que establece el bebé con su cuidador principal , preferiblemente la madre* en la primera etapa, influirá en su estabilidad emocional futura. Es lo que se denomina apego.

El apego, estudiado fundamentalmente por Bowlby y Ainsworth durante el siglo pasado, puede ser seguro o inseguro. Lo ideal es que los bebés desarrollen con sus padres un apego seguro en el mayor porcentaje posible. Los apegos inseguros van a producir en el bebé hostilidad e incapacidad para tener relaciones saludables en su vida adulta.

Lo ideal es conseguir  un apego seguro y para ello están diseñados los mecanismos  biológicos, neurológicos y endocrinos de interacción del bebé con  su madre*. El bebé no busca los brazos por estar “malacostumbrado” sino todo lo contrario, es su instinto el que le pide estar cercano a la madre, que le da alimento, consuelo y protección, afecto y estimulación.

La atención constante a las necesidades del bebé (físicas y emocionales), la presencia física, el contacto, la disponibilidad emocional de la madre para atenderlas de buen grado son factores clave para establecer y mantener el apego seguro.

Aparte de los mecanismos biológicos “de serie” para establecer el vínculo, hay otras prácticas favorecedoras, como son la lactancia materna a demanda, el colecho y el porteo.

El porteo se convierte así en una herramienta facilitadora de la consecución de ese vínculo emocional seguro que permitirá que el niño desarrolle una personalidad equilibrada. El porteo, además de facilitar el contacto físico constante con el bebé, ayuda a la comunicación entre bebé y cuidador, ya que los signos de necesidades del bebé (hambre, sueno, etc.) se detectan antes y no es necesario que el bebé llore y genere estrés.

Entonces, vamos a olvidar la palabra “malcriar” asociada a coger a nuestros bebés, porteándolos estamos contribuyendo a su bienestar presente y futuro y nada ni nadie debe interferir en esa búsqueda del bienestar.

* Hablamos  de la madre como cuidador principal  porque es la persona biológicamente preparada para atender al bebé en todas sus necesidades. Por supuesto, el padre y otros cuidadores también pueden establecer una vinculación con el bebé en otro grado.
Cuando no es posible la vinculación con la madre, lo ideal es que haya una figura maternante con presencia estable en la vida del bebé con la cual establecer ese apego seguro.

Para saber más:

http://www.uned.es/dpto-psicologia-social-y-organizaciones/paginas/profesores/Itziar/IE_AEstres06.pdf

http://www.craneosacral.org/INFANCIA/apego.htm

http://www.psicologia-online.com/infantil/apego.shtml

http://rosagonzalezlana.blogspot.com.es/p/tipos-de-apego.html

 

Mochila LennyLamb Toddler a fondo

Mochila LennyLamb Toddler 1

En este artículo vamos a ver la mochila LennyLamb Toddler en detalle y además vamos a compararla con la mochila Tula Toddler.

LennyLamb es una marca polaca de portabebés ergonómicos, pañales de tela y abrigos y complementos de porteo con una larga trayectoria y reconocida calidad. Hace ya algunos meses que empezó a comercializar las mochilas ergonómicas confeccionadas a partir de sus fulares, en dos versiones, una de talla estándar, para bebés de entre 4-6 meses y 18-24 meses, y otra para niños más grandes, la versión toddler, para usar cuando el asiento de la estándar queda pequeño, en torno a los 2 o 2,5 años, según el desarrollo del niño, y hasta aproximadamente los 5 años, aunque se puede usar con niños algo mayores como veremos.

La principal característica de estas mochilas es que se confeccionan en tejido de fular por completo, tanto cuerpo como tirantes. El tejido de fular consigue una mayor adaptabilidad al cuerpo, tanto del porteador como del niño.

La mochila incluye una bolsa para guardar e instrucciones de uso. 

Mochila LennyLamb Toddler 2

El cuerpo tiene forma de reloj de arena y pinzas para preformar el asiento y conseguir mejor la posición correcta de las piernas, con las rodillas flexionadas y más altas que el culo. La medida del panel justo al borde del cinturón son 47 cm. y el alto hasta el cinturón 49 cm. Si contamos el cinturón la medida total son 64 cm.

Mochila LennyLamb Toddler  3

 

Mochila LennyLamb Toddler 4

En la siguiente imagen podéis ver el cuerpo de la mochila comparado con la versión estándar:

Mochila LennyLamb Toddler y Standar

Y aquí la diferencia de medida, el ancho del cuerpo de la mochila estándar son 36 cm en la base. 

Mochila LennyLamb Standar

En las siguientes imágenes podéis ver el cuerpo de la mochila comparado con el de la Tula Toddler, que es más recto y ancho en la  parte central. La Tula Toddler es unos cm más baja y tiene el cinturón un poco menos preformado que la LennyLamb Toddler:

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler

 

Detalle del cinturón y la parte baja del cuerpo:

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 2

 

Detalle de la diferencia de altura del cuerpo y las capuchas (la capucha es fija en la LennyLamb mientras que en la Tula se puede poner y quitar).

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 3

 

Detalle de la zona central del cuerpo de las mochilas:

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 4

 

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 5

 

 

 

 

 

 

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler 6

Los tirantes de la mochila LennyLamb llevan doble ajuste, igual que en la Tula, pero el acolchado es más ligero y no tienen forma curvada como la Tula, sino que son más rectos:

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes

 

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 2

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 3

 

Otra diferencia respecto a la Tula es que la mochila LennyLamb permite cruzar los tirantes en la espalda (y permite también por tanto posición a la cadera), mientras que la Tula no lo permite. La zona de unión del tirante a la parte central de la mochila lleva una protección acolchada que no hay en la Tula:

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes  4

 

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 5

 

Como se aprecia en la foto, todas las hebillas llevan goma de seguridad, tanto las de los tirantes superiores como la del cinturón, que lleva cierre de tres puntos y ajuste en una sola dirección.

Cinturón mochila LennyLamb

 

La mochila LennyLamb se distingue además por su estética cuidada, tanto en las formas como en los pespuntes y costuras y en la coordinación de los estampados en todas las zonas de la mochila. Aquí vemos un detalle de la capucha y del acolchado del cinturón:

Capucha mochila LennyLamb

 

Cinturón mochila LennyLamb

 

Para terminar, así queda la mochila en una niña de 5 años alta y delgada. En comparación con la Tula, que podéis ver con la misma niña unos meses antes aquí, la LennyLamb le cubre ahora mejor la espalda debido a la mayor altura del cuerpo, pero el asiento le queda mejor en la Tula Toddler al ser más ancho en la zona de las corvas. 

Mochila LennyLamb Toddler en uso 1

Y con la capucha puesta:

DMochila LennyLamb Toddler en uso 2

 

 

 

Comparativa fular elástico vs fular tejido

Cuando empezamos a portear con bebé pequeño nos surge en ocasiones la duda sobre si elegir fular elástico o fular tejido. El fular elástico es el elegido por muchas familias para iniciarse en el porteo pero no es indispensable comenzar a portear con él, un fular tejido adecuado también puede ser perfecto para esos primeros nudos. En este cuadro os dejamos una comparativa entre fular elástico y fular tejido, considerando como elástico aquel fular que incorpora en su composición un porcentaje de fibra artificial elástica (elastán por ejemplo). Los criterios escogidos se han comparado teniendo en cuenta la generalidad de los fulares, pero existen excepciones en cuanto a talla, composición, etc. según marcas. La elección es vuestra, pero hacedla informados y, siempre que sea posible, bien aconsejados por una asesora de porteo. ¡Feliz porteo!

comparativa elástico tejido

 

 

El porteo a lo largo de la historia

En ocasiones, a quienes porteamos o hemos porteado habitualmente, nos han hecho comentarios tales como “qué inventos” o “qué cosas tan modernas lleváis ahora”, refiriéndose a nuestros fulares, bandoleras, etc. y seguro que todos hemos sonreído y hemos pensado o incluso respondido lo mismo: “lo moderno es el carrito”. Y es que, el carrito o cochecito tiene algo más de dos siglos de vida, mientras el porteo, ya sea en brazos o con la ayuda de un portabebé más o menos elaborado, es tan antiguo como el ser humano.

Cuando rebatimos esta idea de la “modernidad” del porteo pensamos muchas veces en los pueblos africanos que siguen llevando a sus bebés sin necesidad del uso del carrito, son el ejemplo vivo de que porteo y tradición van unidos. Pero a lo largo de la historia, en numerosas culturas, incluso en las que consideramos cuna de la civilización, podemos encontrar ejemplos de cómo los bebés han sido porteados. Tanto en representaciones artísticas como en objetos cotidianos, los ejemplos de que el porteo siempre ha estado ahí, son abundantes.

Veamos algunos:

Antiguo Egipto 

Porteo en Egipto

Este es uno de los ejemplos más antiguos que he encontrado, una pintura sobre estuco procedente de la tumba de Menna (dinastía XVIII, sobre 1400 a.C.). Se aprecia a una mujer trabajando mientras sostiene a su hijo sobre sus piernas ayudada por unas bandas que parecen tejidas. El niño levanta un brazo y toca el pelo de su madre.

Relieve porteo en Egipto

Este relieve (dinastía Kushita, siglos VII y VIII a. C.) está inspirado, con varios siglos de diferencia, en la pintura anterior. De nuevo vemos a la madre en sus tareas cotidianas mientras el bebé está envuelto en una banda tejida sobre ella. El bebé acaricia también el pelo de la madre.

Antigua Grecia, Roma y Etruria

Porteo en Grecia

En este caso se trata de una interpretación de cómo llevaban las mujeres griegas a sus hijos. El dibujo es de Gordon Napier, un artista británico.

Pero tenemos muchos ejemplos de bebés llevados en brazos o fajados en la escultura etrusca y greco-romana de los siglos VI al I a. C.

Porteo en Grecia y Roma

Porteo en Grecia

Porteo en Grecia siglo V a. C.

Porteo en Grecia siglo II aC

grecia vieja niñera 300 ac

terracota etrusca siglo IV ac

En la Roma de los primeros siglos d. C. tenemos más ejemplos, así como en la época medieval.

Mosaico portabebés

En este caso vemos a algunos bebés en brazos y a otros envueltos en tejidos que los mantienen sujetos a la madre. Se trata de un mosaico procedente de la Basílica de Santa María la Mayor de Roma.

Porteo en el medievo

Dos mujeres amamantan a sus hijos ayudados por una banda de tejido en este manuscrito medieval.

Mochila medieval

Ejemplo de “mochila” del Medievo

Porteo Edad Media

Escena de una miniatura con un personaje llevando a su espalda a un bebé.

Porteo en la Edad Media

Dos bebés porteados, en brazos y con ayuda de una tela

En las culturas precolombinas tenemos también ejemplos de porteo de bebés:

Porteo precolombino

Estatuilla mejicana de la cultura del Centro de Veracruz (600-900 d.C.)

Porteo cultura sinu

Representación de la materniada de la Cultura Sinú (Colombia)

Y en el arte africano:

Porteo en el arte africano

Mujer Yoruba porteando a su bebé.

Porteo en Arte Africano

Otro ejemplo de porteo en el arte del pueblo Yoruba

Acercándonos a nuestra época y cultura, encontramos ejemplos de personajes porteando a menudo en la pintura, tanto asociada a temas religiosos como a escenas de la vida cotidiana.

Porteo en el siglo XIV

La huída a Egipto de Giotto (siglo XIV): aquí la Virgen sostiene con una banda de tela al Niño.

Porteo en el siglo XVI

Una escena de porteo en El carro de heno, de El Bosco (siglo XVI)

Porteo en el siglo XVII

Otra escena con una figura porteando en un cuadro del flamenco David Teniers el Joven (siglo XVII)

Porteo en el siglo XIX

Ilustración americana del siglo XIX

Más ejemplos ya próximos a la actualidad, en Oriente:

india siglo xix

Porteo en la tradición hindú

Ilustraciones hindúes que representa a la heroína Rani Lakshmi Bai (siglo XIX)

Porteo en el arte japonés

Porteo en el arte japonés del siglo XIX

En el pasado siglo XX las imágenes de porteo son muy abundantes, tanto utilizando mantas, mantones y toquillas como diversos artilugios, adaptados o ideados para el transporte de mercancías en los que se llevaba además a los bebés:

Porteo en el siglo XX

La escritora Sylvia Constance Ashton-Warner porteando a su hijo (Australia, 1938)

Porteo Indios Pomo

Mujer de la tribu Pomo (California) porteando.

Maorí porteando

Mujer maorí (Nueva Zelanda, años 40)

Artilugio para portear

Silla-portabebé que parece llevar incluso sombrilla incorporada. El porteador en este caso es un papá :-)

Mujer galesa porteando

Mujer galesa porteando

Porteo en Gales

Otro ejemplo de porteo tradicional en Gales (1954) 

Porteo en korea

Mujer coreana porteando mientras lava arroz (1945)

porteo Australia

Nativa australiana porteando

Porteo doble en Japon

Porteo doble en Japón (1917)

Son sólo unos pocos ejemplos recopilados en Internet pero hay muchos más (no dispongo de todas las fuentes y los créditos de las fotografías, si conoces la fuente de alguna sin identificar deja un comentario y lo añadiré).

Y es que parece que el porteo no es algo tan moderno como algunas personas piensan ¿verdad?

Porteo seguro en portabebés artesanales

Hoy 14 de mayo colaboramos con la iniciativa de @RedCanguro #porteoseguro (lee aquí el artículo sobre porteo seguro de Red Canguro). A lo largo y ancho de la red, os vais a encontrar con numerosos artículos relacionados con este hashtag. El porteo ergonómico es bueno y beneficioso pero no es seguro en sí mismo ni el portabebé un dispositivo de seguridad; en todos estos artículos veréis que, para que el porteo sea totalmente beneficioso y seguro, hay que portear bien y tener en cuenta una serie de criterios, recomendaciones e indicaciones tanto en la colocación del bebé, como sobre el portabebé su ajuste y colocación.

Pero hay más puntos a tener en cuenta dentro del tema de porteo seguro y nosotros vamos a tratar uno que muchas veces obviamos, el porteo seguro en portabebés artesanales, es decir, cómo ha de ser un portabebé artesanal para que su uso (correcto) sea seguro. Los portabebés artesanales se han popularizado mucho en los últimos años, es relativamente sencillo coser un portabebé funcional, suele salir más económico que uno “de fábrica” y además circulan por la red tutoriales y guías para poder confeccionarlos (nosotros mismos tenemos varios tutoriales para mei tai y bandoleras de anillas).

El hecho de que el porteo ergonómico está creciendo de forma exponencial también ha supuesto que muchas personas busquen su medio de vida en la confección de portabebés, algo totalmente respetable, pero siempre que se sepa que entre manos se tiene la seguridad de los bebés y los padres que van a usar esos portabebés que cosemos. Por ello es importante saber lo que se cose y cómo se cose.

Fulares artesanales:

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Personalmente pienso que NO se debe comprar un fular artesanal, al menos no uno tejido (entiendo tejido como no elástico). Es relativamente sencillo encontrar telas elásticas con las que confeccionar un fular con las características necesarias para un buen porteo con fular elástico. Es importante, además de que el tejido tenga la elasticidad y la resistencia adecuada, que lleve un punto medio que facilite el anudado y que los bordes no se enrollen sobre sí mismos.

Pero no es tan sencillo encontrar una tela no elástica que funcione bien como fular tejido. Podemos hacer un fular con cualquier tela, yo misma probé a hacer algún nudo con una tela de sábana antes de comprar mi primer fular, pero no va a ser un fular que funcione correctamente y nos proporcione un porteo seguro. Con una loneta, por poner un ejemplo de tela que no debe usarse en un fular tejido, podemos hacer un nudo y el bebé no se nos va a caer, pero…

-          NO resultará cómodo en los hombros sobre todo cuando el bebé vaya creciendo y ganando peso.

-          Dejará más marcas en la piel que un tejido de sarga o jacquard diseñado específicamente para portear.

-          NO se adaptará al cuerpo del bebé ni del porteador igual que un tejido diseñado para portear.

-          Posiblemente contendrá tintes o sustancias que no se hayan controlado para el uso en contacto con la piel o la boca del bebé.

-          NO contará con unas instrucciones adecuadas, que suelen ser bastante importantes en el uso del fular tejido.

-          Es posible que nos termine saliendo más caro que un fular de marca, ya que hay actualmente en el mercado fulares de precios muy diversos; no es necesario gastase mucho para conseguir un fular funcional de tejido adecuado. También se pueden conseguir de segunda mano, con la ventaja añadida de que el fular estará más suave por el uso que le haya dado el anterior propietario.

 

Mei tais artesanales:

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Uno de los portabebés que más cosemos las artesanas es el mei tai. Si vamos a coser o a comprar un mei tai artesano debemos tener en cuenta una serie de criterios:

-          Materiales adecuados: buscad preferiblemente tejidos 100% naturales (algodón, lino…) y resistentes (lonetas, sarga, jacquard…). Si lo confeccionáis vosotros mismos o algún familiar o amigo lavad el tejido antes de coser para ver si el tinte está bien fijado y para asentar las fibras. También es importante el tipo de hilo, que sea resistente, y la calidad de los acolchados si los lleva.

-          Costuras resistentes: especialmente en los puntos de tensión como la unión de los tirantes al cuerpo. Vigilad que haya costuras de refuerzo o dobles pasadas.

-          Medidas adecuadas: tanto del cuerpo del mei tai (que no quede excesivamente grande o pequeño para vuestro bebé) como de las tiras (que sea apto para anudar con seguridad, es preferible que sobre tira a que falte y anudemos con la punta).  Hay que vigilar también que el patrón sea correcto para que las tiras asienten bien en los hombros y no se deslicen por no salir del cuerpo en el ángulo correcto.

-          Accesorios seguros y funcionales: capuchas o gorros que sean efectivos para sujetar o resguardar al bebé; reductores de ancho o alto del cuerpo que se adapten al bebé correctamente y no fuercen la postura, especialmente en bebés pequeños (hasta el 5º o 6º mes, si optáis por llevar a vuestro bebé en un mei tai, vigilad mucho que recoja bien su cuerpo –nada de reductores tipo “braguita”- y a ser posible buscad que esté confeccionado en tejido de fular); botones o corchetes bien asegurados; bolsillos alejados del cuerpo para no molestar ni dañar al bebé.

-          Instrucciones de uso y conservación: si lo compráis a una artesana aseguraos de que os proporciona instrucciones correctas, si lo ha cosido debe saber usarlo correctamente y poder indicar cómo se usa.

Bandoleras:

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En el caso de las bandoleras, uno de lo portabebés más sencillos de fabricar, es fundamental usar anillas adecuadas, sin uniones, soldaduras o pinturas que se puedan desprender o dañar la tela. Las anillas de aluminio de una sola pieza son las más adecuadas por su ligereza y resistencia.  Asegúrate de que el tamaño de la anilla es correcto para la tela usada, para que pueda pasar con facilidad pero no se desajuste.

El tejido debe ser también resistente y manejable, ya sea algodón, lino, seda, sarga… buscad que tenga un gramaje adecuado (personalmente recomiendo un mínimo de 175/180 gramos por metro) y evitad los tejidos sintéticos. Antes de coser es conveniente prelavar el tejido para asentar las fibras y para que salga el exceso de tinte. Como en los demás portabebés artesanales, el hilo de calidad también afecta a la seguridad de la bandolera.

La unión de la tela con las anillas debe lleva al menos dos costuras con la suficiente tensión del hilo como para resistir la tensión sin romperse. Si se puede reforzar con una tercera o cuarta costura mucho mejor y también es recomendable  incluir alguna costura tipo festón o zigzag que además de decorar consigue una unión más resistente.

El largo de la bandolera tiene que ser el adecuado para que haya suficiente tela para ajustar correctamente y para que no sobre un exceso que nos moleste al caminar o nos haga incluso tropezar. Antes de cortar la tela, si la estás fabricando, haz una prueba sobre tu cuerpo. El ancho debe ser suficiente para cubrir bien el cuerpo del bebé haciendo una bolsa que recoja bien su cuerpo de corva a corva y que pueda cubrirle hasta la mitad de la cabeza en bebés pequeños y hasta los hombros en niños más grandes.

Evita colocar bolsillos demasiado grandes que te puedan desestabilizar si los cargas con demasiado peso.

Para terminar…

No olvides que un portabebé artesanal bien confeccionado hará que el porteo sea mucho más seguro. Antes de encargar uno, asegúrate de que la persona que los confecciona tiene experiencia y formación, y consulta foros y páginas como Red Canguro para resolver todas tus dudas.

Artículo y fotografías de Marta González, prohibida la reproducción total o parcial sin autorización expresa y sin citar la fuente.

¿Qué bandolera elegir? Tips y consejos sobre bandolera de anillas.

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Una de las consultas que más frecuentemente recibo en el correo de MisCanguritos es sobre qué bandolera elegir, hay tanta variedad, de tejidos, mezclas, plegados, largos, etc. que resulta complicado escoger, sobre todo si no se conocen previamente las telas y las características de cada una. Cuando ya tenemos experiencia en fulares y mezclas resulta más sencillo escoger una bandolera y cuando hemos probado varias, diferentes plegados y distintos tejidos casi con leer la mezcla y grosor de un fular ya sabemos cómo será en bandolera y si nos irá bien o no, pero para todo aquel que se acerca por primera vez al porteo en bandolera vamos a dar unas pautas sencillas para poder acertar en la elección.

La bandolera es un portabebé que yo suelo llamar “de apoyo”; por lo general no es un portabebé único, quien usa bandolera suele combinarla y alternarla con otros portabebés como fular, mochila o mei tai, aunque también hay gente que sólo usa la bandolera durante todo el porteo sin necesidad de otro portabebé, pero no suele ser lo habitual. La bandolera carga el peso en diagonal, desde un hombro, por la espalda y terminando en la cadera opuesta al hombro. No es que cargue el peso en un sólo hombro, sino que lo distribuye de forma no simétrica como puedes hacer una mochila, un mei tai o un fular si se usan apoyando en ambos hombros. Esto hace que sea un portabebé adecuado para periodos de tiempo más cortos que otros portabebés de apoyo en ambos hombros. Hay excepciones, ya que una bandolera larga puede hacernos también el servicio de un shorty o fular corto y podemos hacer nudos de fular con ella, distribuyendo así el peso en ambos hombros, pero pasamos a usarla como fular, no como bandolera.

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Cuando el bebé es recién nacido y durante los primeros meses, si contamos con una buena bandolera y sabemos ajustarla bien, podemos portear durante ratos bastante largos con ella cómodamente, especialmente si nos acostumbramos a usarla en ambos hombros (no es tarea fácil, yo confieso que siempre la he usado apoyada en el hombro izquierdo y me cuesta horrores cambiar de hombro). Además es muy práctica para dar el pecho en posición semitumbado o erguido cuando el bebé es más grande.

A medida que el bebé crece la bandolera suele usarse durante periodos más cortos; es muy útil por ejemplo cuando comienzan a caminar, para esa fase de “sube-baja” en la que pasan de querer correr a querer estar en brazos de un minuto al siguiente. También es un portabebé muy socorrido para la época en la que los bebés quieren ver todo lo que ocurre a su alrededor y no les gusta que los llevemos delante; con la bandolera, situados a la cadera, su campo de visión es mucho más grande y suelen aceptar gustosos el porteo.

Para cada una de estas fases o momentos de uso de la bandolera podemos escoger diferentes tejidos o también podemos buscar una bandolera que nos sirva desde el inicio hasta el final del porteo. Vamos a ver todas las opciones.

Según el tejido podemos diferenciar las bandoleras que están confeccionadas con tejido de fular o las que no están hechas de fular sino de tejidos no diseñados específicamente para el porteo (podemos llamarlos tejidos simples).

Tejidos simples: hay bandoleras de algodón, lino y seda. Existen muchos otros materiales y también mezclas pero estos tres son los más habituales y con mejores propiedades para el porteo. Si no escogéis una bandolera de tejido de fular buscad siempre que sea de tejidos naturales, que no lleven mezclas de poliester, spandex u otros tejidos artificiales que pueden hacer que la tela sea más calurosa, demasiado elástica o demasiado tiesa… a ser posible, que sea 100% natural.

Bandoleras 100% algodón: suelen ser bandoleras suaves y fáciles de ajustar, ideales para aprender a colocar la bandolera ya que la tela desliza bien por las anillas y se ajusta con facilidad. Son recomendables para usar desde recién nacido y aproximadamente hasta los 6-9 meses (dependiendo del peso del bebé). Esto siempre que el tejido sea medio-fino (unos 180-200 gramos por metro). En este caso, además, la bandolera resultará fresca y ligera para poder usar incluso en climas muy cálidos durante el verano.

Bandoleras 100% lino: son bandoleras un poco más ásperas que las de algodón, al menos de nuevas, ya que con el uso suavizan mucho y quedan muy manejables. Las bandoleras de lino que confeccionamos en MisCanguritos son más gruesas que las de algodón (algunas pasan de 300 gramos por metro) por lo que ofrecen más soporte que las de algodón pero a la vez resultan frescas, siendo ideales para zonas cálidas, para el verano y  para la costa y las zonas húmedas. Resultan un poco más complicadas de ajustar al principio, sobre todo hasta que el tejido se “doma” o suaviza (esto lo conseguimos pasando muchas veces la tela por las anillas y planchando con vapor, además de con el uso frecuente), pero ofrecen un agarre y un ajuste muy preciso y son más cómodas con más peso que las de algodón. Se pueden usar con niños de incluso año y medio o dos años cómodamente.

Bandoleras 100% seda: de grosor medio, son manejables y fáciles de ajustar. Pueden utilizarse desde el nacimiento y hasta pasado el año con comodidad. Son ligeras pero transpiran peor que el lino por lo que resultan algo más calurosas. Son bandoleras elegantes que pueden ser el complemento perfecto para celebraciones pero también quedan bien con ropa informal ¡son multiusos!

Dentro de los tejidos simples, en MisCanguritos tenemos también un tejido especial confeccionado en mezcla de algodón y lino al 50%. Es un tejido grueso y más difícil de manejar en principio que los anteriores, pero tiene la ventaja de ofrecer un soporte excelente, comparable incluso a las mejores bandoleras de fular. Aunque puede costar más ajustar en los primeros usos, sobre todo si no se tiene experiencia con las bandoleras, una vez dominada nos servirá para todo el porteo, ya que es un tejido que resulta cómodo incluso con niños grandes.

En esta clasificación entrarían también las bandoleras de agua, la única excepción que nosotros admitimos dentro de los tejidos naturales, ya que están confeccionadas con un tejido artificial, el Solarweave, que tiene dos funciones principales, seca rápidamente y ofrece protección contra los rayos ultravioletas. Estas bandoleras, como su nombre indica, son para el uso en la playa o la piscina (siempre con la mayor precaución), para baños cortos con nuestros bebés en brazos. No son bandoleras para un uso intensivo ni para paseos largos, ya que el tejido es fino y no soporta tanto peso como un lino por ejemplo, pero resultan muy prácticas para bañarnos de manera cómoda y más segura que si llevamos al bebé sujeto sólo por nuestros brazos.

Tejidos de fular: en general, las bandoleras confeccionadas con tejido de fular, nos servirán para todo el porteo. Hay mucha variedad de tejidos, marcas, mezclas… pero lo habitual es que todas ellas sean cómodas con bebés pequeños y también con niños grandes por lo que, a pesar de ser más caras que las de tejidos simples, suelen ser una buena inversión de cara a usar el mayor tiempo posible.

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Bandoleras de sarga cruzada: ofrecen en general buen soporte y son suaves y manejables para usar desde el inicio del porteo y hasta que el niño es grande. Hay sargas más finas como las de Hoppediz (esta marca antes se asociaba a fulares y bandoleras gruesas e indomables pero hace ya años que fabrican fulares más finos y manejables), Colimaçon, Natibaby, LennyLamb, Girasol (pasa algo parecido a Hoppediz, sus sargas ya no son tan gruesas como hace unos años), muy manejables y agradables de usar y otras un poco más gruesas como las Neobulle o Storchenwiege (con la excepción de las sargas diamante de los Leo, que sería más similares a las anteriores, manejables, finas pero con soporte), que requieren un poco más de “doma” pero ofrecen también un excelente soporte.

Bandoleras de jacquard: aquí la variedad es aún mayor. Hay marcas que fabrican fulares de jacquard finos de los que salen bandoleras muy manejables y fáciles de ajustar desde el inicio, como por ejemplo Kokadik, Diva Milano, Pollora, Didymos en sus versiones indios de grosor medio-fino… y también hay otras con fulares gruesos y más “duros de pelar” que cuesta mas manejar si nunca has usado bandolera y se recomiendan mejor para niños más grandes como los Didymos de jacquard grueso, las mezclas con lino de  calidad gruesa, etc.

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Los fulares con mezcla de lino, por lo general, dan como resultado bandoleras de excelente soporte, más duras y difíciles de ajustar al principio pero muy cómodas y suaves cuando el tejido se ablanda por el uso. En las mezclas con cáñamo, normalmente se consigue domar la tela con más rapidez y facilidad que el lino, ofrecen también un soporte muy bueno incluso con niños grandes aunque nos pasa como con los fulares, que tienden a retener más la humedad y para climas costeros pueden resultar incómodas y hacernos sudar más.

Las mezclas con seda salvaje normalmente ofrecen tejidos finos, que deslizan muy bien y ajustan con facilidad aunque con tendencia resbalar. La seda tussor funciona mejor habitualmente, ya que resulta un poco más “ruda”, resbala menos y ofrece más soporte. La lana resulta cálida y blanda, suele ajustar bien y ofrecer un poco de rebote que hace que sean muy cómodas en los hombros.

Esto, como ya comentábamos con los fulares, son características generales de estas mezclas y tejidos, ya que la variedad de grosores e hilos hace que cada fular y cada tejido sea especial y esto se notará también en la bandolera confeccionada con este fular.

El tema de las bandoleras se complica además con el plegado con el cual se unen las anillas a la tela. Para profundizar sobre el tema os remito a esta otra entrada: Plegados en bandoleras de anillas.

Pero si aún así os quedan dudas sobre la elección de vuestra bandolera, no dudéis en contactar con nosotros.

En este enlace os dejamos hoy los ganadores del sorteo de los 4000 seguidores en Facebook. ¡Gracias a todos por participar y hasta el próximo!

 

Fulares tejidos: tipos, mezclas y tallas.

Este texto es la ampliación de un borrador que utilicé en el Hangout de Red Canguro el pasado 25 de febrero de 2014 (podéis verlo en este enlace). Dado que los temas que tratamos suelen generar muchas dudas cuando se empieza en el mundo del fular tejido he decidido ampliarlo y publicarlo aquí. Lo encontraréis también en el blog de Red Canguro.

La sarga y el jacquard

Denominamos fulares tejidos a los fulares no elásticos ni semielásticos, aunque realmente todos son “tejidos” ya que los hilos que conforman la tela se tejen en un telar, ya sea manual o mecánico. Pero se ha generalizado el uso de esta acepción y, por tanto, cuando hablamos de fular tejido nos referimos al fular portabebé no elástico ni semielástico.

Los fulares tejidos, a grandes rasgos, pueden ser de dos tipos, sarga o jacquard. La sarga y el jacquard se diferencian sobre todo en la forma en que los hilos de  la urdimbre (warp en inglés, los hilos fijos en el telar o base del tejido) y la trama (weft en inglés, los hilos que se van entrelazando sobre la urdimbre) se cruzan.

Fular Neobulle de sarga cruzada

Fular Neobulle de sarga cruzada

En la sarga los hilos forman diagonales y crean un característico dibujo en forma de espiga. El color y/o las rayas del fular son las mismas en ambas caras.

Dentro de la sarga hay subtipos: diamante (los hilos se cruzan formando rombos o diamantes, casi iguales en ambas caras) y diagonal (se forman diagonales pero la tela tiene un revés y un derecho). La sarga diamante se usa bastante en fulares portabebé y se obtienen  tejidos muy manejables y suaves incluso de nuevos, fáciles de anudar y ajustar. La sarga diagonal está en desuso debido a que una de las caras del fular tiene un aspecto más basto.

Fular Girasol de sarga diamante

Fular Girasol de sarga diamante

Fular Colimaçon de tejido antiguo: sarga diagonal

Fular Colimaçon de tejido antiguo: sarga diagonal

En el jacquard se utiliza un telar más complejo y es necesario tener unas plantillas con los dibujos que se quieren recrear. Los hilos de trama y urdimbre se cruzan para formar dibujos que pueden ser a uno, a dos o a tres colores. En cada cara ser verá el dibujo con un color diferente, como si fuera un positivo y un negativo.

Fular Pavo de jacquard a tres hilos

Fular Pavo de jacquard a tres hilos

Fular Didymos de jacquard a tres hilos

Fular Didymos de jacquard a tres hilos

Fular Didymos indio de jacquard a dos hilos

Fular Didymos indio de jacquard a dos hilos

Estas dos técnicas dan lugar a tejidos muy resistentes, tanto al peso como a la tracción, muy moldeables y adaptables y a la vez indeformables, ya que recuperan la forma tras el uso.

Esto hace que sean especialmente indicados para el uso en fulares portabebé.

Se suele decir que la sarga tiene mejor soporte que el Jacquard y  que se ajusta mejor, pero esto no es así o decir esto es generalizar demasiado. Los tejidos Jacquard han evolucionado mucho y ya no se confeccionan solamente tejidos finos que requieren especial cuidado en el ajuste y la colocación. La variedad de grosores, hilos, mezclas y materiales ha crecido tanto que es posible ahora mismo encontrar fulares de Jacquard de muy variados grosores y soportes.

El Jacquard ya no es un tejido secundario en el mundo del porteo sino que está llegando a desbancar a la sarga debido a la variedad de diseños y composiciones que se pueden lograr.

Características del fular tejido

Los fulares tienen unas características que los hacen especiales y los diferencian de cualquier otra tela. Además de la elasticidad únicamente en diagonal, no en horizontal ni en vertical, que puede encontrarse en la mayoría de tejidos y no sería un signo tan distintivo, otros aspectos a tener en cuenta son:

-          Suelen confeccionarse en tejidos orgánicos.

-          Los tintes están libres de metales pesados y son aptos para estar en contacto con la piel, la saliva del bebé…

-          Soportan test de calidad y soporte de peso (más de 600 kilos).

-          Los hilos se tiñen antes de tejer por lo que es más difícil que sufran desteñidos durante el lavado.

-          Incluyen instrucciones de anudado y etiquetado.

-          Disponen de garantía.

-          Tiene un ancho y largo indicado para recoger correctamente el cuerpo del bebé y permitir hacer los nudos recomendados con cada talla.

-          Bien colocados resultan cómodos en los hombros y distribuyen el peso correctamente.

-          Ofrecen agarre, la tela no tiende a desajustarse debido a su trama y su textura.

Los fulares portabebés pasan test en laboratorios independientes en base a la normativa europea EN13209-2:2006 relativa a portabebés. En esta normativa se regula, entre otros aspectos, la resistencia, la inflamabilidad, el etiquetado y las instrucciones.

Materiales de los fulares tejidos

Se diferencian según su origen en:

Fibras de origen vegetal: algodón, lino, cáñamo, ramio, kapok, bambú…

Fibras de origen animal: lana, alpaca, cachemira, seda y seda tussor…

Fibras artificiales: viscosa, metales…

ALGODÓN

El material base de la mayoría de los fulares es el algodón; lo más habitual, aunque hay excepciones de fulares que no llevan algodón (Natibaby por ejemplo fabrica fulares de viscosa de bambú y lino), es que un porcentaje del hilo, que suele ser igual o superior al 50%, sea de algodón.

Fibra de algodón (imagen de www.didymos.de)

Fibra de algodón (imagen de www.didymos.de)

Se tiende en casi todas las marcas de fulares a utilizar algodón orgánico. El algodón orgánico suele estar certificado por el GOTS, en español la Norma Textil Orgánica Global: http://www.global-standard.org/es/

En esta norma se regula todo el proceso de obtención del algodón orgánico, desde el cultivo y la producción, hasta el teñido y el etiquetado, pasando por los aspectos sociales. Básicamente se resume en los siguientes puntos:

-          Rotación de cultivos para no sobreexplotar la tierra.

-          Control biológico de plagas, sin pesticidas.

-          No se cultivan plantas modificadas genéticamente.

-          Cosecha a mano.

-          Comercio justo.

-          Control de tintes y fabricación.

-          Etiquetado.

También suelen contar con el certificado Oeko-Tex Standard 100 que garantiza que el tejido no contiene sustancias nocivas para la salud y que es fiable para el consumidor.

El algodón usado en la confección de fulares portabebé es de fibra larga, que resulta menos abrasivo en caso de fricción, más suave y más fácil de manejar que un algodón de fibra más corta. Debido a que los fulares rozan durante el ajuste nuestra piel y la de los bebés, es un aspecto muy a tener en cuenta, ya que un fular casero, aunque esté realizado en algodón 100%, posiblemente rozará más nuestra piel y la del bebé y dejará más marcas.

Los fulares de algodón 100% pueden variar mucho en soporte y comodidad según el grosor del hilo y el dibujo con el que se hayan tejido (esto se nota sobre todo en el jacquard). Fulares de hilo grueso y trama marcada pueden proporcionar tanto o más soporte y agarre que mezclas con lino, cáñamo, etc.

LINO Y CAÑAMO

El lino y el cáñamo son fibras vegetales muy resistentes y cuando se usan combinados con el algodón dan como resultado fulares de buen soporte, incluso siendo hilos finos, cómodos y resistentes.

Fibra de lino (imagen de www.didymos.de)

Fibra de lino (imagen de www.didymos.de)

El lino es una fibra fresca recomendada especialmente para el verano y climas húmedos y calurosos. Es habitual que tenga irregularidades y nudos. Suele ser áspero al tacto cuando el fular está nuevo pero con uso resulta suave y manejable. Requiere práctica para anudar sobre todo en fulares nuevos.

Fibra de cáñamo (imagen de www.didymos.de)

Fibra de cáñamo (imagen de www.didymos.de)

El cáñamo es muy resistente y absorbe mucha humedad (hasta un 30% de su volumen) por lo que es menos aconsejable para climas muy húmedos. Es también termorregulador por lo que puede usarse con comodidad tanto en invierno como en verano. Es duro en fulares nuevos pero se ablanda con facilidad y resulta fácil de anudar con poco uso.

Fular tejido 100% cáñamo

Fular tejido 100% cáñamo

Ambas fibras deben lavarse con detergentes líquidos ya que se deterioran mucho por la acumulación de detergentes en polvo.

RAMIO Y KAPOK

Son dos fibras aún poco usadas en los portabebés.

Ramio (imagen de www.didymos.de)

Ramio (imagen de www.didymos.de)

El ramio es una fibra vegetal procedente de una especie de ortiga asiática. Su extracción aún no está automatizada por lo que resulta cara de obtener. Se caracteriza por su resistencia y por su brillo, sería la “seda vegetal”. Tiene la estética de la seda y el soporte muy cercano al lino pero es una fibra más fina por lo que suelen producirse fulares de grosor medio-fino.

Kapok (imagen de www.didymos.de)

Kapok (imagen de www.didymos.de)

El kapok es también vegetal, procede de un árbol llamado ceiba y se ha usado tradicionalmente como relleno (miraguano o guata). Es una fibra cálida y esponjosa, muy buena reguladora de la humedad. Da como resultado fulares muy fáciles de ablandar, muy suaves y sencillos de usar, muy cómodos en los hombros.

BAMBÚ: NATURAL Y VISCOSA

El bambú puede procesarse de forma natural, extrayendo la fibra del tallo de bambú directamente, con un proceso relativamente moderno y respetuoso con el medio ambiente. Esta sería la fibra natural de bambú, que es resistente y termoreguladora.

Fibras de bambú (imagen de www.didymos.de)

Fibras de bambú (imagen de www.didymos.de)

Pero también se puede procesar de forma artificial, obteniendo la fibra de viscosa a partir de la celulosa del bambú. El proceso puede resultar altamente contaminante si no se controla. Se obtiene una fibra muy suave pero también muy resbaladiza, que resulta en fulares que tienden a desajustarse más fácilmente con niños pesados.

LANA, ALPACA, CACHEMIRA

Son fibras de origen animal extraídas del pelo de la oveja (normalmente merina), la alpaca y la cabra respectivamente.

Se trata de fibras cálidas, que repelen la humedad y protegen del frío, ideales para climas fríos y húmedos. Requieren cuidados especiales como el lavado a mano o con programas delicados y evitar el centrifugado.

Se obtienen fulares muy suaves, bastante elásticos, blandos en los hombros, con buen soporte sobre todo cuando se usan fibras gruesas.

La alpaca se caracteriza además porque no tienen lanolina y es más recomendable para alérgicos. Es más suave, ligera y cálida que la lana, especialmente la del primer esquilado del animal, llamada baby alpaca.

La vicuña es otro tipo de lana que se obtiene del animal del mismo nombre. Es muy exclusiva y cara.

SEDA Y SEDA TUSSOR

Son fibras extraídas de los capullos de los gusanos de seda. En el caso de la seda el gusano muere, mientras que en la seda tussor el gusano vive y rompe el capullo por lo que se obtiene una fibra más irregular.

Se obtienen fulares muy suaves y brillantes, con soporte sobre todo cuando se usa hilo grueso.

FIBRAS METÁLICAS

Se utilizan rara vez en los fulares y en un porcentaje muy bajo (en torno a un 5%). Su función en el fular es puramente estética, ya que ofrece acabados brillantes, metalizados y artificiales.

Tallas de los fulares

Las tallas de los fulares no están estandarizadas aunque, en general, de una talla a otra suele haber una diferencia de 50 cm. Algunas marcas como Colimaçon et Cie y Lana marcan sus tallas en los metros y los medios metros (3 metros, 3,5 metros, 4 metros, etc.) mientras que Didymos, Hoppediz, Storchenwiege, Neobulle, etc. utilizan otras medidas que pueden variar en unos 10 cm de unas marcas a otras.

Las tallas estándar de Didymos son:

Talla 2 –> 2,70 metros

Talla 3 –> 3,20 metros

Talla 4 –> 3,70 metros

Talla 5 –> 4,20 metros

Talla 6  –> 4,70 metros

Talla 7  –> 5,20 metros

La talla habitual para hacer la mayoría de nudos en personas de constitución media es la talla 6. Usando menos de una talla 42 y teniendo experiencia en el uso de fulares la talla 5 también es una talla multinudos (permite tanto nudos de una capa como de varias capas). Si se usa más de una talla 44-46 es recomendable hacerse con un fular de talla 7.

Las tallas cortas, como la 2 y la 3 se suelen usar para nudos rebozo, bandolera, cadera…

La talla 4 es la talla por excelencia para el canguro, tanto delante como detrás.

Con las tallas 5, 6 y 7 (según talla del porteador) es frecuente hacer cruz envuelta, doble hamaca, mochila cruzada, etc.

Artículo y fotografías de Marta González, prohibida la reproducción total o parcial sin autorización expresa y sin citar la fuente.

 

Ventajas y desventajas del uso de pañales de tela

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Los pañales de tela son aún una opción minoritaria frente a los desechables y, cuando los padres nos decidimos a usarlos con nuestros hijos, normalmente lo hacemos movidos por alguna o algunas de las ventajas que suponen. ¿Conoces estas ventajas? Aquí te resumimos varias. Ahora es tu turno valorar si te convencen.

Ventajas ecológicas: la ecología es uno de los principales motivos por los que los padres comienzan a usar los pañales de tela con sus hijos. Hay muchos estudios al respecto y, aunque algunos se centran en el tema de los lavados y concluyen que no son tan ecológicos como deberían, la mayoría constatan que los pañales de tela, tanto por el material como por la reutilización, son más ecológicos que los desechables.

Los pañales desechables generan más de 2500 kilos de residuos durante los primeros tres años de vida de un bebé. Además, se calcula que estos residuos tardan entre 200 y 500 años en biodegradarse.

Un pañal de algodón que deja de usarse por haber finalizado su vida útil, se degrada en menos de 1 año.

Por otro lado, la cantidad de pañales de tela que deben degradarse como residuo es infinitamente menor que de pañales desechables, debido a la reutilización incluso con varios hijos.

Y para muestra un botón: en el Reino Unido hay zonas donde se subvenciona la compra de pañales de tela ya que este gasto es menor que el que supone el tratamiento de los residuos que generan los pañales desechables.

Si nos centramos en los lavados (consumo de agua, detergente, electricidad…) y sin entrar en el alto coste ecológico de la fabricación de los pañales desechables, una buena rutina de lavado, con poco detergente, y el aprovechamiento de las coladas con otras prendas, puede hacer que el uso de pañales de tela sea altamente ecológico incluso a pesar del gasto del lavado. Aquí, el usuario, tiene que poner su granito de arena.

Ventajas económicas: puede que el desembolso inicial que requiere el uso de pañales de tela asuste un poco al primer vistazo, pero sólo hay que hacer unos pocos números para ver el ahorro económico que suponen.

Según marcas, se calcula que los pañales desechables que gasta un bebé hasta que deja el pañal cuestan entre 1500 y 2000 euros. Sin embargo, con pañales de tela sólo necesitamos un desembolso de unos 500 euros (comprando conscientemente y valorando bien las necesidades). Estos 500 euros además, quedan repartidos entre todos los bebés que usen esos pañales, ya que es habitual que los hereden hermanos o familiares, por lo que el coste final sería aún menor. Además, los pañales de tela se pueden revender y comprar de segunda mano.

 

Ventajas dermatológicas: Los materiales naturales con los que están confeccionados los pañales de tela (algodón, bambú, cáñamo) evitan alergias y dermatitis. Se usan menos productos químicos en su elaboración que en la de los desechables (hechos con derivados del petróleo); los pañales desechables contienen geles ultrabsorbentes cuyo impacto aún no se conoce bien.

Los cambios de pañal han de ser más frecuentes con los pañales de tela por lo que el bebé suele tener la piel más limpia.

Los pañales de tela son además más transpirables que los desechables por lo que la piel está mejor ventilada y los bebés no sudan tanto.

Otras ventajas:

-       En general se logra antes el control de esfínteres ya que el bebé-niño es consciente de la humedad de manera más eficiente con el pañal de tela que con el pañal desechable.

-       Son fáciles de usar, ya no se trata de gasas y picos que hay que lavar a mano, eso pasó a la historia, son pañales de aspecto y modo de uso muy similar a los desechables que se lavan después en la lavadora, sólo hay que almacenarlos, meterlos en la lavadora y tenderlos. Luego están listos para usar de nuevo.

-       Estéticamente son mucho más atractivos que los desechables y se pueden combinar con la ropa. En verano lucen muy bien :-D

-       Son más cómodos y agradables de llevar: sería comparable a nuestra ropa interior, nosotros vamos más cómodos con ropa interior de algodón que con ropa de celulosa y plásticos, los bebés también.

-       Hacer la compra es mucho más sencillo si no tenemos que cargar el carrito de la compra de enormes paquetes de pañales.

-       Nunca te quedas sin pañales.

 

Como hay que tener también en cuenta las posibles desventajas os enumeramos algunos para que la decisión sea informada:

Desventajas:

-       Son más caros en la compra inicial.

-       Dan un poco más de trabajo: hay que lavar, doblar y guardar.

-       No todos funcionan bien con nuestro bebé, en ocasiones hay que probar diferentes tipos o marcas hasta dar con el que mejor se adapta al cuerpo de tu bebé o a vuestras necesidades.

-       Cuando estás fuera de casa hay que guardarlos para luego lavarlos.

-       En vacaciones necesitas estar en un lugar donde haya lavadora.

-       Algunas guarderías no los aceptan.

-       Si no se lavan correctamente pueden dar problemas de olores.

-       Abultan más, puede que tu bebé necesite tallas de ropa más grandes.

-       Puede haber fugas hasta que se domina el ajuste del pañal.

-       Hay que cambiarlos más a menudo.

-       Si usas pañales de dos piezas se tarda más en poner que un desechable.

Esto es sólo un pequeño resumen para quienes se quieren iniciar en los pañales de tela o están valorándolo. Como siempre, la decisión debe ser personal, consciente e informada, no te dejes llevar por los tópicos, investiga y toma tu decisión después de valorar toda la información.

Os dejamos también hoy el resultado de los dos sorteos que teníamos pendientes. El ganador del sorteo de la mochila Tula Toddler y la mini mochila Boba de juguete que se ha llevado a cabo en Facebook podéis consultarlo AQUÍ.

Entre todos los pedidos realizados del 7 al 31 de enero en la tienda online hemos hecho otro sorteo de una mochila Tula. El sorteo se ha realizado mediante random.org y el pedido ganador ha sido el 180184. Contactaremos con los ganadores a lo largo del día. Enhorabuena a los ganadores y gracias a todos por participar.